Me llamo Lucía. Alguna vez me hice llamar Milena. Pero no, me llamo Lucía, tengo 34 años, transité la infertilidad, y con ella vinieron mil problemas más... todavía los padezco... necesito contarlos y compartirlos. Gracias por estar ahí.
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domingo, 12 de diciembre de 2010

2009 / 2010

Parece que la vida da revanchas. Esto no es algo que yo hubiese experimentado con demasiada frecuencia, y a decir verdad, estaba esperando que llegara "mi turno". Pues bien, al parecer, llegó.
A fines del año pasado, 2009, el panorama de mi vida era gris tirando a negro.
El 21 de diciembre me enteré que me habían asignado una beca postdoctoral en CONICET (yo me había postulado, obvio). Estaba super feliz por todo lo que implicaba para mí, pero también un poco asustada porque debía quedarme adentro todo el verano terminando mi tesis doctoral. Estaba dispuesta: el barba sacó pasajes para irse a la costa con su hijo y yo aprovecharía esos días para avanzar a full.
El 22 de diciembre fui a buscar el resultado de la histerosalpingografía: prueba de cotte negativa a la izquierda, prueba de cotte positiva patológica a la derecha. Traducción: por la izquierda no pasaba nada de líquido, por la derecha pasaba hasta la mitad y luego se "trababa". Podía ser incluso un hidrosalpinx. Fui a la ginecóloga (yo hasta ahí no entendía esos términos) y fue contundente: con estas trompas lograr un embarazo va a ser casi imposible. Tenés que consultar un especialista en fertilidad.
Ella también le había pedido un espermograma al barba, que fuimos a buscar el 24 de diciembre por la mañana, en medio del brindis de las empleadas del centro de fertilidad. Como el barba ya tiene un hijo, descartábamos que iba a estar todo bien. Pero el resultado era medio raro: "normales: 7%" Nos parecía muy poco!!!
Imagínense que encontrar un turno con un especialista en fertilidad para esa fecha era misión imposible. Por suerte un amigo del barba nos atendió el 28 y nos tranquilizó un poco: indicó una laparoscopía y le dijo que 7% para ese laboratorio estaba bien porque usaban otros parámetros. Pero recién el 21 de enero tenía turno con quien después sería mi médico.
El Barba me dijo, con mucho tino, que me fuera con ellos esa semanita de vacaciones, que no me quedara sola llorando y sufriendo. Y me fui, y no la pasé bien tampoco. Al volver colgué mi tesis, renuncié a la beca postdoctoral, y me operé apenas pude. El resto de la historia ya la conocen.
Este año se acerca fin de año y estoy embarazada. Nos vamos de vacaciones 15 días los 5: el Barba, su niño, nuestro niño en mi panza, la perrita, y yo. Esta navidad me encuentra de otro modo: feliz. Con temores, como siempre, pero feliz. Obviamente, quienes leyeron el post anterior recordaran mi día de navidad en la iglesia del Padre Ignacio. Este 25 iré de nuevo: siento que debo hacerlo, y ya conocen todos mis reparos con ese tema, pero no así con el Padre Ignacio. En la cajita que estoy haciendo en donde guardo los regalitos que va recibiendo mi bebé, hoy puse los escarpines que me dieron en la iglesia aquel día. Escarpines que seguramente usará porque si todo sigue bien nacerá con frío.
Miro hacia atrás y pienso: finalmente no pasó tanto tiempo entre aquella noticia y este embarazo. Sólo ustedes pueden imaginar lo eternos que fueron esos meses en el medio, el dolor que sentí cada vez, la frustración frente a las malas noticias (no ovular, los folículos luteinizados, los folículos residuales, el riñón hecho miércoles, etc). Por eso seguimos siendo compañeras de ruta. Porque nos entendemos, nos leemos, nos apoyamos. Esta navidad - fecha que a mí me suele pasar casi desapercibida, sin pena ni gloria, por mi falta de cultura religiosa - voy a pedir por todas ustedes. Iré a la iglesia el 25 y llevaré conmigo el nombre de cada una. No sé en qué creo, pero sé que esto que estoy viviendo, finalmente es cierto.
El jueves próximo tengo que controlar el catéter y mi uréter, que se viene quejando. Pero eso es otra historia. Gracias por pasar y por leer.

domingo, 9 de mayo de 2010

La noticia temida

Habiendo pasado ya 10 meses desde que habíamos comenzado la búsqueda de nuestro hijito, y sin poder yo controlar ya ni la angustia ni la ansiedad, le pedí a mi ginecóloga que por favor indagara al menos en las cuestiones básicas de funcionamiento orgánico para saber si estaba todo ok. Me pidió análisis hormonales e histerosalpingografía para mí, y un espermograma para mi marido.
Mis estudios hormonales dieron bien. Yo tengo hipotiroidismo pero lo controlo desde hace ya varios años.
Cuando me hicieron la histero, la técnica radióloga me dijo "del lado derecho pasa bien el líquido, pero del lado izquierdo está costando". Cuando terminó todo  me dijo "finalmente pasó el líquido también del lado izquierdo". Como pueden imaginarse, salí feliz.
El 22 de diciembre de 2009 fui a retirar ese estudio, tenía a la tarde turno con mi ginecóloga, quien miraría con ojos de experta esas fotos raras de mi útero. El resultado decía "prueba de cotte positiva patológica a la derecha, prueba de cotte negativa a la izquierda". Pues bien, amigos y amigas, eso quería decir que el líquido no pasaba por la trompa izquierda, y que por la derecha pasaba pero de forma "patológica". Eso no era lo que me había dicho la radióloga pero, lamentablemente, era lo que decía el estudio y sobre todo, lo que se veía en la radiografía... la ginecóloga fue contundente: "con las trompas en este estado no vas a poder quedar embarazada de forma natural".
Creo que pocas veces lloré tanto en mi vida... llovía y me mojaba mientras lloraba. Encima, había ido sola, porque suponía que el resultado estaba bien. Llamé al Barba en un sólo grito ahogado de dolor y de angustia, él estaba trabajando.... suspendió todo y se vino a casa a abrazarme. Yo no podía parar de llorar.
El 24 de diciembre estuvo el resultado del espermograma de él. Sólo un 7% de sus bichines sirven. Lo lamento, pero si siempre me costó creer en Dios, ese día mis pocos atisbos de creencias se hicieron trizas. Así íbamos a festejar la navidad? Nuestro dolor era tan grande que no podíamos siquiera esbozar una sonrisa...