Resulta sumamente difícil sentarse con tiempo a escribir (o incluso a ir al baño!!) con un bebé de semanas. Es cierto que uno no vuelve a dormir plácidamente, al menos no por ahora. Es cierto que casi no queda tiempo libre a pesar de que pasamos la mayor parte del día, o todo el día, sin trabajar... o en realidad, trabajando de madres. Pero también es cierto que todo eso se hace con tanto amor, y tanta felicidad, que no pesa. Al menos a mí, no me pesa no dormir, no tener tiempo, no poder ver amigos, etc... En fin, vamos a lo que les quería contar. Esta historia fue complicada desde el comienzo y por supuesto el final iba a ser acorde a la situación.
Como conté en un post anterior, cuando comencé las últimas ecografías con doppler de control, me dijeron que tenía que volver a hacer reposo porque la peque tenía bajo peso, y que si no llegaba a nacer con 2.500 kg la mandaban a neo seguro. Al mismo tiempo, el líquido amniótico comenzó a disminuir bastante marcadamente sin razón aparente.
El viernes20 de mayo fui a mi consulta con el obstetra (mi FPP era el 10 de junio). El lunes 23 tenía que hacerme la última eco con doppler de control. Entonces el obstetra me dijo que apenas saliera de hacer la eco, me fuera a verlo al consultorio (la eco la hacía en el sanatorio, él hace consultorio ahí, y ahí es donde yo iba a parir), y que si el líquido habíavuelto a disminuir, me iba a fijar una fecha y me iba a inducir el parto, intentando siempre que fuera parto vaginal.
Tenía turno para la eco a las 13, el barba llegaba de trabajar a las 15, y a las 16 lo veía al obstetra. Por algún milagro inexplicable, el Barba llegó a su trabajo (a 70 km de Rosario) y decidió volverse para poder estar en la ecografía, algo que yo consideraba innecesario dado que luego iríamos juntos a hablarcon el obstetra. En fin, entramos a hacer la eco a las 14.20 (venía atrasado el asunto).
Cuando entramos, había una chica que era residente, y el ecografista estaba hablando por teléfono afuera. La chica en cuestión empieza a tomar medidas, nos dice que la beba había crecido pero seguía siendo pequeñita, y nos dice además que el líquido amniótico seguía disminuyendo. A las 14.30 entró el ecografista, tomó un par de medidas y de pronto, cuando se posiciona sobre el corazón de mi niña, le dice a la residente: "Vos viste esto?" Y acto seguido se va. Vuelve a entrar 30 segundos dspués, con cara de preocupación. Un minuto más tarde, entra su secretaria diciéndole "aquí está Julio en el teléfono". Julio se llama mi obstetra. Ahí ya comencé a preocuparme, y mucho. El barba y yo nos mirábamos incrédulos. El ecografista se va a hablar afuera, nosotros no escuchábamos lo que decía. Le preguntamos a la residente: "pasa algo?" Su respuesta fue "Sí, algunos valores no están dando bien". Antes de poder preguntar más, vuelve a entrar el ecografista... esta vez acompañado por dos enfermeras y una camilla... yo pregunté qué pasaba, para quién era eso. Conclusión: la camilla era para mí, me subieron a ella y comenzó una larga escena tipo ER EMERGENCIAS, en donde comenzaron acorrer por los pasillos conmigo subida a la camilla sin entender nada, diciéndome que me llevaban a quirófano. Lo mandaron al Barba por otro camino. Entré a quirófano y la gente seguía corriendo allí adentro. Vino una médica y midió los latidos de mi beba, y apareció mi obstetra corriendo y dijo "por suerte mejoraron, pero vamos a sacarla igual". Yo todavía no caía en que en minutos más nacería mi hija. Por suerte, el obstetra jamás me dijo qué estaba pasando en realidad. Mientras todos se preparaban él se quedó al lado mío tomándome la mano y diciéndome que me quedara tranquila. Mientras tanto, las enfermeras me desvestían y me ponían la bata. Yo seguía pensando que todo terminaría pronto y que era una falsa alarma. Pero no.
El obstetra llamó a mi urólogo, que también vino corriendo, a ver si ya que me hacían cesárea al menos podía ver el estado de mi uréter. Mi marido seguía afuera y yo temblando como una hoja pedía que lo dejaran entrar, pero no lo dejaban: las reglas decían que hasta que no estuviera todo listo para comenzar, él no entraba. Me pusieron la anestesia raquídea, me hicieron algunos chistes, me pusieron la telita verde para que no vea cómo achuraban mi panza, y ahí sí entró el Barba, todo disfrazado con gorro, bata y etc. Yo temblaba de miedo (aunque dicen que también es el efecto de la anestesia).
A las 15.23 nacía mi hijita. Yo la escuché llorar antes incluso de que la levantaran bien alto para que yo pudiese verla. Lloré todo lo que pude (que no era mucho porque sacudía toda la panza en donde me estaban cosiendo). Vi en cámara lenta cómo la pesaban: 2.475 kg. El obstetra le dijo al neonatólogo: quien dice 2.475, dice 2.500. Y como todos los signos vitales estaban bárbaros, no se la llevaron a neo, bajo la condición de que se tenía que prender a la teta y alimentarse super bien. Por suerte en este sanatorio no se los llevan a neo ni un segundo: el neonatólogo está ahí y le hace todos los test delante de uno, y jamás sale d nuestra vista....
Mi hijita ni siquiera tenía ropa, yo no había llevado ni el bolso... todo eso se fue solucionando luego, obviamente. Lo que había sucedido es que mi hija tenía una frecuencia cardíaca de 60 latidos por minuto, cuando lo normal era entre 130 y 170. No había tiempo que perder, y por eso decidieron que naciera en ese mismo momento (además, yo ya estaba de 37.6 semanas).
La peque fue bien peque pero fuerte y vigorosa desde el comienzo. Es una beba super vivaz y despierta para su edad (lo dicen los pediatras, además de la babosa de la madre). Se alimenta a pura teta y va engordando super bien. Estamos perdidamente enamoradas la una de la otra. Y me queda la convicción, la certeza, de que ha sido desde el momento mismo de su concepción una LUCHADORA... se bancó las mil y una, y hasta se bancó esa bradicardia sin secuelas (porque yo tampoco sabía, todo esto lo supe después, que el obstetra hasta temía que no naciera en buenas condiciones, ya que no se sabía desde cuando tenía esa bradicardia, y en la eco no se visualizaba la arteria cerebral).
Miro a mi hija y todavía me parece increíble. Pero la miro y también recuerdo no sólo mi lucha, que quizás no fue tan larga y dolorosa como la de otras compañeras, sino justamente la de todas ustedes, las que lo lograron y las que siguen en camino. Mujeres que apostamos a la vida, y que peleamos por ella. Como mi pequeña princesa, tan pequeña y tan fuerte. Su nombre quiere decir FE, no lo elegimos por eso pero cada día que pasa estoy más convencida de que ese nombre le sienta particularmente bien. En su nombre, entonces, condenso el homenaje a todas ustedes, a todas nosotras, que no bajamos los brazos, y que nos merecemos ser madres.
Con menos tiempo, por supuesto, y quizás con pocas chances de hacer comentarios, pero siempre voy a estar de este lado leyéndolas y acompañándolas... espero que uds también me acompañen en este camino que se inicia, el de la maternidad... camino que les deseo fervientemente a todas.
Más que nunca, gracias por estar, gracias por leer.
Ah! en unos meses me operan el bendito uréter... sigue dañado, pero al menos no hay tumor (que existía esa posibilidad me enteré mientras estaba inmóvil en quirófano con la panza abierta, y conversaban el urólogo y el obstetra.... en fin!!!)
Me llamo Lucía. Alguna vez me hice llamar Milena. Pero no, me llamo Lucía, tengo 34 años, transité la infertilidad, y con ella vinieron mil problemas más... todavía los padezco... necesito contarlos y compartirlos. Gracias por estar ahí.
jueves, 16 de junio de 2011
domingo, 5 de junio de 2011
Y nació la princesita
Espero poder pasar mañana o pasado con más tiempo. Quería contarles que el 23 nació la princesita. Como no podía ser de otro modo, sufriendo hasta el último minuto: cesárea de urgencia después de detectar bajoslatidos. Nació al límite del peso. Pero todo bien y super normal. Y ya todo lo malo olvidado por la inmensa felicidad que nos invade. Ya les contaré con detalles... gracias por pasar!!
martes, 10 de mayo de 2011
Menos de un mes y algunas nubes en el horizonte
Hoy faltan exactamente 4 semanas para cumplir las 40 de embarazo. Hace unos 15 días me hice una eco de control y ahí me dijeron que mi niñita era muy pequeña, con peso muy bajo, y que el líquido amniótico estaba apenas bajo. Cuando vi al obstetra me dijo que no me preocupara, que yo era muy flaca y menuda (y petisa!!) y que era normal. Pero por las dudas me mandó a repetir la eco, que hice ayer. Y ayer el ecografísta, mano derecha de mi obstetra, me dijo que seguía sin engordar lo que debiera y que, además, el líquido amniótico seguía bajando. Me dijo que aún no era para preocuparse pero que sí o sí quería que hiciera otra eco dentro de dos semanas. Ya sé, se supone que no es nada grave o importante, pero una desea salir de las ecografías con la noticia de que "todo está perfecto", que todo marcha de diez. No se saben las causas de la disminución del líquido amniótico y tampoco hay mucho que esté a mi alcance, que pueda hacer para revertir esta situación. Me pidieron que trabaje lo menos posible, cosa que voy a hacer, pero eso obviamente no garantiza nada. Ayer era un mar de lágrimas, estuve todo el día muy angustiada. Hoy encaré el día de otra forma y estoy tratando de ver el lado positivo del asunto... pero tengo terror de que mi niña tenga que ir a neo, o de que pase algo de aquí hasta el fin del embarazo. Por un lado quiero que se quede adentro hasta la semana 40 sí o sí así sigue engordando un poco, pero por otro lado me pregunto si no la puede afectar el líquido amniótico disminuido... no estoy pudiendo vivir tranquila de tanta angustia!!! Espero poder postear nuevas y buenas novedades pronto. Gracias por leer.
jueves, 21 de abril de 2011
7 meses y medio
El día que se cumplieron 7 meses de embarazo por fin pude sentir un alivio que hacía mucho no sentía. Y por suerte ha perdurado. Mi niñita se mueve cada día más, sus movimientos ya no son suaves sino bruscos. Parece que está cabeza abajo ya, y cada tanto estira sus manitos y las veo aparecer por los costados de mi panza. Desde hace un mes y medio, además, he comenzado - finalmente y por suerte! - a engordar, porque hasta los 6 meses sólo había engordado 2.5 kilos y era demasiado poco. Ahora ya creo que debo estar en los 7 kilos o quizás un poco más.
El lunes tengo que hacerme una eco, estoy un poco ansiosa porque desde la 4 D que no he vuelto a hacer una, de eso ya hace más de 5 semanas.
Me siento cansada, me agito rápido, me duele la vejiga y la cintura. La acidez no se fue nunca y me tiene cada vez peor. Duermo ya bastante mal, me cuesta encontrar posición y además voy a orinar muchas veces durante la noche. Estoy muy resfriada, casi no puedo respirar por la nariz, y eso me complica más aún a la hora de dormir. Y sin embargo estoy tranquila y feliz. Por supuesto me gustaría sentirme mejor, pero ya ni siquiera me parece indispensable.
Tengo pocas contracciones, muy de vez en vez, de las que son más que normales. No tengo ninguna sensación de que esta niña vaya a querer salir antes de tiempo, al contrario, me parece que se va a tomar su tiempo... y yo la espero sin problemas, no tengo apuro. Por momentos quisiera tenerla en mis brazos ya pero tampoco me pone ansiosa ese tema. Estoy con una paz que no me pertenece!! jajaja. Sé que no será fácil luego, muchas amigas me han contado de lo difícil que es el puerperio. Y en mi caso se suma el hecho de tener que pensar y resolver el problema del riñón. El urólogo quiere operarme lo antes posible, claro que dándome cierto margen de tiempo, pero tampoco taaanto. Yo ya ni siquiera pienso en los riesgos de esa cirugía o en el postoperatorio tan feo que tendré que pasar: pienso en mi hijita, en cómo me voy a arreglar esos días (son tres días en el sanatorio, supongo que el barba la traerá, pero si es muy chiquita no quiero que esté mucho en el sanatorio con demasiados enfermos rondando, en fin, ya veré).
Uds dirán que estoy loca, pero TODAVÍA me pasa, de a ratos, que no me creo que estoy embarazada. Me miro la panza y pienso que no soy yo. Cuando la princesa deja de moverse por un rato largo, necesito mirarme y tocarme para volver a creer que está ahí. Temo que desaparezca como por arte de magia y que todo sea un sueño. Y luego la toco y ahí está. 7 meses y medio y aún me cuesta creerlo. No es locura: es una historia - con final feliz - de dificultades e infertilidades para poder conseguirlo.
Gracias por andar por ahí todavía... aunque ahora hable de ella y no de mis problemas - pasados - de fertilidad.
El lunes tengo que hacerme una eco, estoy un poco ansiosa porque desde la 4 D que no he vuelto a hacer una, de eso ya hace más de 5 semanas.
Me siento cansada, me agito rápido, me duele la vejiga y la cintura. La acidez no se fue nunca y me tiene cada vez peor. Duermo ya bastante mal, me cuesta encontrar posición y además voy a orinar muchas veces durante la noche. Estoy muy resfriada, casi no puedo respirar por la nariz, y eso me complica más aún a la hora de dormir. Y sin embargo estoy tranquila y feliz. Por supuesto me gustaría sentirme mejor, pero ya ni siquiera me parece indispensable.
Tengo pocas contracciones, muy de vez en vez, de las que son más que normales. No tengo ninguna sensación de que esta niña vaya a querer salir antes de tiempo, al contrario, me parece que se va a tomar su tiempo... y yo la espero sin problemas, no tengo apuro. Por momentos quisiera tenerla en mis brazos ya pero tampoco me pone ansiosa ese tema. Estoy con una paz que no me pertenece!! jajaja. Sé que no será fácil luego, muchas amigas me han contado de lo difícil que es el puerperio. Y en mi caso se suma el hecho de tener que pensar y resolver el problema del riñón. El urólogo quiere operarme lo antes posible, claro que dándome cierto margen de tiempo, pero tampoco taaanto. Yo ya ni siquiera pienso en los riesgos de esa cirugía o en el postoperatorio tan feo que tendré que pasar: pienso en mi hijita, en cómo me voy a arreglar esos días (son tres días en el sanatorio, supongo que el barba la traerá, pero si es muy chiquita no quiero que esté mucho en el sanatorio con demasiados enfermos rondando, en fin, ya veré).
Uds dirán que estoy loca, pero TODAVÍA me pasa, de a ratos, que no me creo que estoy embarazada. Me miro la panza y pienso que no soy yo. Cuando la princesa deja de moverse por un rato largo, necesito mirarme y tocarme para volver a creer que está ahí. Temo que desaparezca como por arte de magia y que todo sea un sueño. Y luego la toco y ahí está. 7 meses y medio y aún me cuesta creerlo. No es locura: es una historia - con final feliz - de dificultades e infertilidades para poder conseguirlo.
Gracias por andar por ahí todavía... aunque ahora hable de ella y no de mis problemas - pasados - de fertilidad.
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mi primer embarazo,
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sábado, 26 de marzo de 2011
Mi niña
Esta es mi pequeña niñita. Yo sé que los niños parecen monstruitos en las 4D, al menos siempre lo pensé así, y cuando veía ecografías de otros nunca encontraba ningún parecido ni nada de eso... hasta que, claro, me tocó hacerme la eco 4D a mí. Y entonces, esta cosita borrosa, comenzó a ser mi hijita, y no un monstruito. Uno pone allí todo el amor, la expectativa, la imaginación... No les pido que me digan "es hermosa!!!" cuando en realidad se ve más o menos y no deja de ser una eco 4D más, sólo que sepan que yo sí la veo hermosa porque soy su mamá. De todos modos quería compartir con ustedes este momento que es, para mí, de mucha felicidad, porque siempre me han acompañado y siguen siendo una compañía invalorable. El 31 de marzo cumplo 7 meses de embarazo, quién hubiese dicho!! Paso todos los días a ver si hay noticias de mis amigas bloggeras, pero la mayoría están calladitas. Sepan que sigo siempre pendiente de ustedes.
Besos y abrazos para todas y gracias por pasar!!!
Besos y abrazos para todas y gracias por pasar!!!
viernes, 11 de marzo de 2011
Dia del riñón
Ayer me avisó una amiga que era el día del riñón (10 de marzo). Googleando sale que también se "festeja" el 13 de marzo. En fin, la información es contradictoria. Pero bueno, no quería dejar de felicitar en su día a mi riñoncito izquierdo, y pedirle que se porte bien un largo tiempo más. =)
jueves, 10 de marzo de 2011
Todo marcha bien
Hoy hice la eco de control por este tema del bajo peso. Mi niña está perfecta, pesa un 1.030 kilo (para esta etapa debería pesar 1.050, o sea que está bárbara) y sus medidas dan muy bien. O sea que ella engorda y yo adelgazo, por eso la balanza no se mueve. Obviamente, eso es lo importante, lo demás me resbala.
Mientras les escribo esto Vera se mueve como loca en mi panza, y yo siento que soy plenamente feliz.
El ecografista era el marido de una vieja conocida mía, así que le dije que conocía a su mujer y el tipo puso toda la onda del mundo. Me mostró a mi chiquitita en 4D y la vi preciosa, a pesar de que siempre las fotos de esas ecografías me parecían más bien monstruosas, ja!! Me conmoví y casi lloro, pero valió la pena porque ahora estoy tranquila de que mi chiquita está bien.
La semana próxima hago la eco en 4D completita... y en 3 semanas cumplo 7 meses de embarazo. Todas las cosas se van "alineando".
Gracias por estar por ahí...
Mientras les escribo esto Vera se mueve como loca en mi panza, y yo siento que soy plenamente feliz.
El ecografista era el marido de una vieja conocida mía, así que le dije que conocía a su mujer y el tipo puso toda la onda del mundo. Me mostró a mi chiquitita en 4D y la vi preciosa, a pesar de que siempre las fotos de esas ecografías me parecían más bien monstruosas, ja!! Me conmoví y casi lloro, pero valió la pena porque ahora estoy tranquila de que mi chiquita está bien.
La semana próxima hago la eco en 4D completita... y en 3 semanas cumplo 7 meses de embarazo. Todas las cosas se van "alineando".
Gracias por estar por ahí...
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