Un camino dificil
jueves, 24 de mayo de 2012
Premios
Hola hola!! bueno, aquí estoy, feliz porque Chipi y Sol me otorgaron un hermoso premio, que consistía básicamente en pasar ese premio a otros 5 blogs que tuvieran menos de 50 seguidores. Pero resulta que, para mi sorpresa - o no tanta - nos terminamos pasando los premios entre algunas poquitas y no quedan muchas más opciones para premiar. Yo sigo muy poquitos blogs, la mayoría de mujeres infértiles o que hay luchado contra eso. Y los poquitos otros que sigo, tienen un montón de seguidores. Así que espero que tanto Chipi como Sol me perdonen por no seguir esta cadena de premios, pero la verdad es que le iba a dar el premio a quienes ellas ya les dieron (mayormente). Las que fueron, son y serán mis compañeras de rutas, de emociones, mis compañías a pesar de mis ausencias, mujeres extraordinarias que siguen peleando por algo que se suponía debía ser natural y exento de tantos problemas. En todo caso aprovecho para darles mis empujones y fuerzas a todas ellas, deseando fervientemente que se cumpla ese deseo que tanto anhelamos. Un abrazo especial para Mimí y para Noe, para que todo siga más que diez puntos. Y en breve espero poder postear una entrada sobre un tema que hace mucho vengo masticando pero al que no termino de encontrarle la vuelta para transmitir lo que pienso y siento. De paso, les cuento que mañana le festejamos el primer añito a mi peque... estamos muy pero muy felices y un poco incrédulos de que llegamos hasta aquí. Pero la vemos crecer cada día, tan feliz y simpática, que no queda otra que creérsela (por suerte). Besos y abrazos, nos vemos prontito por aquí.... no siempre tengo tiempo para comentar pero sepan que las leo siempre. Lu
martes, 15 de mayo de 2012
Casi un año
Debería estar durmiendo, aprovechando que mi pequeña flor duerme desde hace un rato largo. Pero tengo una maldita acidez, ya directamente una brutísima gastritis, que no me deja recostarme sin que el dolor se multiplique por mil. Hace 4 meses que estoy medicada y aún así cada tanto aparecen estos terribles dolores gástricos que logran que me retuerza.... y que no duerma siquiera, cuando es lo que más necesito.
A pesar de eso, no viene mal tener unos minutos libres para poder dedicarme aunque sea un ratito a mi abandonado blog. ¿Por qué lo tengo tan descuidado? La respuesta más obvia, pero también la menos cierta, es que mi hijita me consume el tiempo de una manera inimaginable (y también adorable). Estoy trabajando muchísimo y aprovecho mis ratos libres para disfrutarla a full. Pero la otra respuesta es que me jode ser la que siempre tira pálidas, y he preferido no contarlas. El resumen consiste en que luego de que casi me muero en la última cirugía, las cosas no han sido fáciles ni física ni emocionalmente. Las secuelas fueron más importantes de lo que pensaba, y todavía la estoy remando (y mucho). Al mismo tiempo, no dejo de sentir un enorme agradecimiento con el universo, con Dios o con quien sea por tener a mi lado a mi hijita tan buscada y tan deseada, pero les aseguro que no es lo mismo disfrutar de ella con plenitud de salud - física y mental - que con ambas "en menos".
Pero bueno, eso era el resumen. A pesar de todo eso, mi peque sigue creciendo fuerte y sana. Es una niñita super simpática y compradora que sonríe todo el día. Juega muchísimo, gatea todo el tiempo, señala lo que quiere, me apoya la boca y me da "besos", y la verdad es que me mata de amor.
No es fácil la maternidad: se duerme poco y mal, uno se preocupa de una manera inusitada por cosas que antes consideraba pequeñeces (por ejemplo, un resfrío de la niñita en cuestión), la pareja no siempre soporta incólume todos los embates y el tiempo que antes nos parecía apenas suficiente ahora es a todas luces hiper insuficiente. Pero, al menos en mi caso, todo lo vivo con tanto amor y felicidad que a pesar de todo eso, aún en los momentos de más cansancio y hartazgo, cuento hasta diez y le sonrío a ella y a la vida para poder seguir sin tantas pálidas.
Mi historia ha sido una historia complicada y nada indica que vaya a dejar de serlo: buscar otro hijo sería casi una utopía, por las secuelas físicas y psíquicas de todos los avatares que pasé. Nunca seremos una pareja normal que decide qué familia quiere tener y lo busca, y lo logra... pero al menos hemos recibido este enorme premio que es la llegada de mi peque. El 23 de mayo se va a cumplir un año desde el momento en que nos abrazamos, y fuimos inmensamente felices. Apostamos a seguir siéndolo. Besos a todas y a no bajar los brazos... nuestra común amiga Noe es una muestra más de que hay que seguir adelante. Gracias por leer.
A pesar de eso, no viene mal tener unos minutos libres para poder dedicarme aunque sea un ratito a mi abandonado blog. ¿Por qué lo tengo tan descuidado? La respuesta más obvia, pero también la menos cierta, es que mi hijita me consume el tiempo de una manera inimaginable (y también adorable). Estoy trabajando muchísimo y aprovecho mis ratos libres para disfrutarla a full. Pero la otra respuesta es que me jode ser la que siempre tira pálidas, y he preferido no contarlas. El resumen consiste en que luego de que casi me muero en la última cirugía, las cosas no han sido fáciles ni física ni emocionalmente. Las secuelas fueron más importantes de lo que pensaba, y todavía la estoy remando (y mucho). Al mismo tiempo, no dejo de sentir un enorme agradecimiento con el universo, con Dios o con quien sea por tener a mi lado a mi hijita tan buscada y tan deseada, pero les aseguro que no es lo mismo disfrutar de ella con plenitud de salud - física y mental - que con ambas "en menos".
Pero bueno, eso era el resumen. A pesar de todo eso, mi peque sigue creciendo fuerte y sana. Es una niñita super simpática y compradora que sonríe todo el día. Juega muchísimo, gatea todo el tiempo, señala lo que quiere, me apoya la boca y me da "besos", y la verdad es que me mata de amor.
No es fácil la maternidad: se duerme poco y mal, uno se preocupa de una manera inusitada por cosas que antes consideraba pequeñeces (por ejemplo, un resfrío de la niñita en cuestión), la pareja no siempre soporta incólume todos los embates y el tiempo que antes nos parecía apenas suficiente ahora es a todas luces hiper insuficiente. Pero, al menos en mi caso, todo lo vivo con tanto amor y felicidad que a pesar de todo eso, aún en los momentos de más cansancio y hartazgo, cuento hasta diez y le sonrío a ella y a la vida para poder seguir sin tantas pálidas.
Mi historia ha sido una historia complicada y nada indica que vaya a dejar de serlo: buscar otro hijo sería casi una utopía, por las secuelas físicas y psíquicas de todos los avatares que pasé. Nunca seremos una pareja normal que decide qué familia quiere tener y lo busca, y lo logra... pero al menos hemos recibido este enorme premio que es la llegada de mi peque. El 23 de mayo se va a cumplir un año desde el momento en que nos abrazamos, y fuimos inmensamente felices. Apostamos a seguir siéndolo. Besos a todas y a no bajar los brazos... nuestra común amiga Noe es una muestra más de que hay que seguir adelante. Gracias por leer.
jueves, 19 de enero de 2012
Las otras marcas
Las cirugías por las que pasé dejaron muchas marcas, las más difíciles de llevar sin duda fueron las que me dejaron en el estado de ánimo, en la cabeza, en el pensamiento, en los sentimientos. Pero además, quedaron otras... pocos días después de salir de allí, escribía esto:
Las muñecas moretoneadas, agujereadas, marcadas por las agujas que entraron mal o no entraron. Una flebitis dolorosísima en el brazo izquierdo, en donde la aguja sí entró y se quedó en forma de vía durante 5 largos días. La carne entumecida y contracturada. La piel seca que se va cayendo de a trozos a la par que saco los últimos restos de la cinta adhesiva que sostenía las vendas y los apósitos. La boca llagada por la sonda, la garganta dolorida por lo mismo, la piel de la cara lastimada por tanta venda sosteniendo esa misma sonda. Una herida cicatrizando con dos agujeros por donde salían los drenajes, y otra vez el pliegue de la carne que disimula cada vez peor una cesárea y dos cirugías más. Los dolores post quirúrgicos de la zona operada, la contractura del hombro por el dolor del peritoneo, los dolores de siempre o los nuevos, que nunca sé si son señal de otra cosa peor o son normales y esperables. Un dolor renal que no sé si es tal. La paranoia constante y la angustia sin límites. La sensación de que esto no termina nunca. La sonda vesical colgando, arrastrándose conmigo por los pasillos. Estas, todas estas, son las marcas "menores" de lo que me tocó vivir.
Las muñecas moretoneadas, agujereadas, marcadas por las agujas que entraron mal o no entraron. Una flebitis dolorosísima en el brazo izquierdo, en donde la aguja sí entró y se quedó en forma de vía durante 5 largos días. La carne entumecida y contracturada. La piel seca que se va cayendo de a trozos a la par que saco los últimos restos de la cinta adhesiva que sostenía las vendas y los apósitos. La boca llagada por la sonda, la garganta dolorida por lo mismo, la piel de la cara lastimada por tanta venda sosteniendo esa misma sonda. Una herida cicatrizando con dos agujeros por donde salían los drenajes, y otra vez el pliegue de la carne que disimula cada vez peor una cesárea y dos cirugías más. Los dolores post quirúrgicos de la zona operada, la contractura del hombro por el dolor del peritoneo, los dolores de siempre o los nuevos, que nunca sé si son señal de otra cosa peor o son normales y esperables. Un dolor renal que no sé si es tal. La paranoia constante y la angustia sin límites. La sensación de que esto no termina nunca. La sonda vesical colgando, arrastrándose conmigo por los pasillos. Estas, todas estas, son las marcas "menores" de lo que me tocó vivir.
viernes, 30 de diciembre de 2011
Chau 2011
Ya sé que hacer balances de fin de año no siempre trae buenos frutos, tampoco sé si sirve para algo, pero suele resultar inevitable para mí pensar en las cosas buenas y en las malas que pasaron en el año que se cierra.
Y este año es tan especial!!! Por un lado, no hay mejor cosa en el mundo que el nacimiento de mi peque, verla crecer y sonreir cada día. Por otro lado, si considero que estuve a punto de morirme y de perderme justamente todo eso que es lo que pasa cada día, las cosas no fueron tan buenas.
El saldo es obviamente positivo: nada de nada puede empañar la llegada de mi pequeña flor. Sin embargo, pasé cosas muy duras y muy difíciles de las que todavía me estoy recuperando. Lleva más tiempo del pensado (a veces) cerrar las heridas y juntar los pedazos.
Y sin embargo, ella ríe y ríe. Se despierta y abre la boca enorme para largar una sonrisa gigante. Me estira las manos y me apoya la boca llena de baba en la cara y es el mejor beso del mundo.
Se agarra fuerte de la teta, succiona y succiona... casi no sale ya leche. Pero succiona amor, y yo me entrego y le entrego todo ese amor en cada sorbo de leche casi inexistente. Me mira fijo y jugamos a que ahora está, y ahora no está... la tapo con las sábanas y pregunto: ¿Dónde está Vera? Y ella se la saca de la cara y sonríe otra vez cuando puede mirarme.
Duerme larguísimas siestas estirada sobre el pecho de su papá. Yo me echo al lado de ellos y sólo disfruto mirándolos. Cuando es de noche, me levanto y preparo su habitación: cierro las persianas y las cortinas, le pongo un fuyí para que los mosquitos se vayan, prendo el ventilador de techo y entonces, recién entonces, la saco del pecho de su papá y la acuesto en su cama. Duerme de costado y se abandona al sueño.
Sólo pido, para el 2012, poder seguir viéndola crecer, día a día, disfrutar de estas pequeñas cosas, poder abrazarla cada día. Quizás para eso necesite que mi salud sea mejor que la del 2011... y que pueda cerrar toda esta historia renal. (el catéter me lo sacan en febrero, segunda quincena).
No fueron fáciles los primeros meses de madre, pero eso, lo dejo para otro post.
Felicidades para todas, excelente comienzo de año, y que el 2012 se llene de bebés tan tan esperados. Y que salga la ley de una buena vez.
Chin chin!! y gracias por leer
Y este año es tan especial!!! Por un lado, no hay mejor cosa en el mundo que el nacimiento de mi peque, verla crecer y sonreir cada día. Por otro lado, si considero que estuve a punto de morirme y de perderme justamente todo eso que es lo que pasa cada día, las cosas no fueron tan buenas.
El saldo es obviamente positivo: nada de nada puede empañar la llegada de mi pequeña flor. Sin embargo, pasé cosas muy duras y muy difíciles de las que todavía me estoy recuperando. Lleva más tiempo del pensado (a veces) cerrar las heridas y juntar los pedazos.
Y sin embargo, ella ríe y ríe. Se despierta y abre la boca enorme para largar una sonrisa gigante. Me estira las manos y me apoya la boca llena de baba en la cara y es el mejor beso del mundo.
Se agarra fuerte de la teta, succiona y succiona... casi no sale ya leche. Pero succiona amor, y yo me entrego y le entrego todo ese amor en cada sorbo de leche casi inexistente. Me mira fijo y jugamos a que ahora está, y ahora no está... la tapo con las sábanas y pregunto: ¿Dónde está Vera? Y ella se la saca de la cara y sonríe otra vez cuando puede mirarme.
Duerme larguísimas siestas estirada sobre el pecho de su papá. Yo me echo al lado de ellos y sólo disfruto mirándolos. Cuando es de noche, me levanto y preparo su habitación: cierro las persianas y las cortinas, le pongo un fuyí para que los mosquitos se vayan, prendo el ventilador de techo y entonces, recién entonces, la saco del pecho de su papá y la acuesto en su cama. Duerme de costado y se abandona al sueño.
Sólo pido, para el 2012, poder seguir viéndola crecer, día a día, disfrutar de estas pequeñas cosas, poder abrazarla cada día. Quizás para eso necesite que mi salud sea mejor que la del 2011... y que pueda cerrar toda esta historia renal. (el catéter me lo sacan en febrero, segunda quincena).
No fueron fáciles los primeros meses de madre, pero eso, lo dejo para otro post.
Felicidades para todas, excelente comienzo de año, y que el 2012 se llene de bebés tan tan esperados. Y que salga la ley de una buena vez.
Chin chin!! y gracias por leer
jueves, 22 de diciembre de 2011
Feliz-idades!
Hola a todas las que todavía tienen la deferencia y buena onda de pasar por aquí. Les cuento que estoy bien, siguen algunas molestias pero parece que aún así todo está en orden en lo que hace a mi cuerpito... Mi peque crece y crece, cada día más linda y simpática, cada vez interactuamos más y eso me encanta. Sobre todo, me hace FELIZ. Quería desearles a todas muchas felicidades, pero sobre todas las cosas, que lleguen vuestros hijitos tan ampliamente merecidos... Y por favor, no dejen de escribir!!! no digo aquí (solamente) sino en sus blogs. No abandonen esos espacios tan valiosos!! Besotes!!!
martes, 6 de diciembre de 2011
Y la seguimos remando
Estos días fueron bastante movidos. Aparecieron unos dolores muy muy fuertes en la zona operada, tan fuertes que si estornudaba o tosía quedaba doblada al medio. Ecografía urgente y se confirmó que todo estaba ok. Por qué aparecieron esos dolores? Nadie sabe. Lo importante es que desde hace dos días se fueron...
Ahora estoy con otros dolores, los del alma... no nos estamos pudiendo entender con el papá de la princesita, la llegada de un hijo realmente pone a prueba a la pareja, al menos a la nuestra. Y ahí estamos, tratando de remarla y salir adelante.
Y en cuanto a ella... bueno, me tiene loca de amor, tomo sus berrinches y malas dormidas con calma, ahora que estoy mejor de salud todo es más sencillo, decidí que nada va a empañar mi buen humor cuando estoy con ella y lo voy logrando. La amo muchísimo y verla sonreir me llena de alegría, aunque sea un lugar común.
Pero... nadie dijo que esto era fácil!!! Realmente todas las cosas que hemos pasado en estos años han sido difíciles, y sólo su llegada - ni más ni menos! - me alivia de todo lo que viví. Todavía tengo miedos y restan controles, intervenciones y afines. Todo eso debe pasar del mejor modo posible por un sólo motivo: poder estar para ella, poder verla crecer, y poder disfrutar a full de su presencia en nuestra vida, algo que tanto nos costó, y que a mí personalmente me costó incluso salud.
Me estoy durmiendo. Espero pasar pronto de nuevo. Gracias por leer.
Ahora estoy con otros dolores, los del alma... no nos estamos pudiendo entender con el papá de la princesita, la llegada de un hijo realmente pone a prueba a la pareja, al menos a la nuestra. Y ahí estamos, tratando de remarla y salir adelante.
Y en cuanto a ella... bueno, me tiene loca de amor, tomo sus berrinches y malas dormidas con calma, ahora que estoy mejor de salud todo es más sencillo, decidí que nada va a empañar mi buen humor cuando estoy con ella y lo voy logrando. La amo muchísimo y verla sonreir me llena de alegría, aunque sea un lugar común.
Pero... nadie dijo que esto era fácil!!! Realmente todas las cosas que hemos pasado en estos años han sido difíciles, y sólo su llegada - ni más ni menos! - me alivia de todo lo que viví. Todavía tengo miedos y restan controles, intervenciones y afines. Todo eso debe pasar del mejor modo posible por un sólo motivo: poder estar para ella, poder verla crecer, y poder disfrutar a full de su presencia en nuestra vida, algo que tanto nos costó, y que a mí personalmente me costó incluso salud.
Me estoy durmiendo. Espero pasar pronto de nuevo. Gracias por leer.
miércoles, 16 de noviembre de 2011
Ella
Ella es la personita que alegra mis días. La que me acompañó a correr en los campos de flores mientras a mí me inducían el coma para poder arreglarme por dentro. No todo es sonrisas: me angustio cuando llora y no sé por qué y desde que volví del sanatorio (hace ya casi un mes) no para de despertarse a cada rato, y a las 7 a m generalmente ya está completamente despierta (luego de esas varias despertadas) y yo completamente molida, muerta y con ganas locas de llorar, pidiéndole que por favor duerma un rato más y ella me contesta con grititos de alegría... (y grita fuerteeee!!!). Y pensar que a los dos meses dormía 7 horas corridas!! ¿dónde quedaron??? Estoy muerta porque este mes fue de recuperación de dos cirugías duras, y además quedé anémica por las transfusiones. Sí, esto también forma parte de ser madre. Además de las inmensas alegrías, que por suerte siempre son más. Gracias por leer.
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